jueves, 29 de mayo de 2014

El Maravilloso Mago de Oz

El maravilloso mago de Oz, la novela original de L. Frank Baum publicado en 1900, sigue siendo hoy en día un texto legible y aprovechable por adolescentes y adultos. Pero también es, por sus características, un texto perfecto para ser adaptado al cómic, sin perder lo esencial y ganando mucho, pues se explota la vertiente visual de la novela.

Por un lado tenemos El Mago de Oz, la versión con guión de David Chauvel e ilustraciones de Enrique Fernández (Glenat, 2006). El argumento sigue casi al pie de la letra el de Baum y los dibujos son expresivos y efectivos, aunque para mi gusto demasiado angulosos y fríos.

Por otro, El Maravilloso Mago de Oz de Eric Shanower (guión) y Skottie Young (ilustraciones), editado por Panini en la colección Clásicos Marvel y con un dibujo mucho más acorde, a mi modo de ver, al espíritu de la novela, con colores muy cálidos y personajes de formas y gestualidad entrañables. La adaptación, como en el caso de Chauvel, es absolutamente fiel a la novela, manteniendo incluso muchos textos y frases del original.

Así, un modo perfecto para afrontar un clásico de la literatura, especialmente indicado para las asignaturas de lenguas, que pueden trabajar la estructura narrativa, las características del cuento clásico, de la fantasía, el estudio de los personajes y sus arquetipos. También las asignaturas morales, ética o filosofía, podrán aprovechar lo que el mundo de Oz tiene de parábola del mundo real, o sobre qué conforma la inteligencia, el valor o la capacidad de amar.