sábado, 18 de octubre de 2014

Thoreau, La vida sublime

La figura de Henry David Thoreau, escritor y filósofo estadounidense de la primera mitad del siglo XIX, debería de estar de actualidad, recuperar su obra, discutirla y difundirla, pues no en vano es, entre otras cosas, el padre de la desobediencia civil. El cómic de Maximillien Le Roy y A. Dan resulta perfecto para introducirse en su vida y su obra, trazar un perfil de su figura y su pensamiento, y abrir el apetito por leer algunas de sus obras, como Walden o La desobediencia civil.

Thoreau, La vida sublime (Impedimenta, traducido por Olalla García) está impregnado de la naturaleza afable y contemplativa del filósofo, con un ritmo pausado, sucediéndose en varias ocasiones viñetas mudas, en las que la naturaleza que cautivó a Thoreau es la protagonista.

Su carácter filosófico y la lentitud narrativa lo convierten en una lectura poco apropiada para el alumnado más joven, pero sí puede ser perfecta para las asignaturas de Bachillerato de tipo humanístico y filosófico.

domingo, 31 de agosto de 2014

Akissi

Los que ya conozcan el universo de Aya de Yopougan reconocerán inmediatamente la propuesta de Akissi (SM, 2014), pues la guionista de ambas, Marguerite Abouet, parece adaptar para un pública más infantil las andanzas de la adolescente marfileña. Akissi es una niña que crece feliz en el barrio popular de alguna ciudad africana, y le suceden pequeñas aventuras o situaciones cotidianas, teñidas de humor, que además de entretener muestran una sociedad africana desmitificada y llena de color (estupendos los dibujos y a ambientación del ilustrador Mathiu Sapin). Akissi es traviesa, curiosa y atrevida, y se enfrente, desde las posibilidades que le da su edad y su sociedad, a las prejuicios de género y a los límites arbitrarios.

Una lectura indicada entre los 6 y los 12 años, aunque puede resultar agradable a cualquier edad. Puede usarse en tutoría, como ejemplo de narración o como ilustración de la sociedad africana contemporánea.

miércoles, 9 de julio de 2014

El azul es un color cálido

El azul es un color cálido (Julie Maroh, Dibbuks) es una historia preciosa, muy bien narrada y dibujada, sobre el descubrimiento del amor, el sexo, la asunción de la sexualidad y el enfrentamiento con un mundo que la rechaza. Un cómic duro que se acerca con mucha delicadeza y verdad al tema de la homosexualidad, con personajes profundos y entrañables y estereotipos que, por desgracia, no lo son en nuestro entorno. El proceso en el que la protagonista se enfrenta a su sexualidad, el rechazo social, la necesaria naturalidad de amar a quien uno quiera y desee, la fuerza necesaria para llevarlo a cabo... puede ser un buen ejemplo para nuestros adolescentes, tan lejos todavía de aceptar lo diferente.

Dependiendo de la madurez del lector, lo recomiendo a partir de 14 ó 15 años, siendo muy aprovechable desde el punto de visto de los contenidos transversales, la ética, educación cívica, sexual y, por su acertada construcción y amenidad, para estudiar los elementos de la narración o para el fomento de la lectura.

jueves, 26 de junio de 2014

Colección científicos


La Colección científicos parece hecha exactamente para este blog: de vocación claramente divulgativa, adaptada para público escolar, sencilla en sus planteamientos y de lectura fácil y placentera. Jordi Bayarri, autor de texto e ilustraciones, acierta plenamente en la reconstrucción de la vida de los científicos, aligerando al máximo los episodios secundarios para centrarse en aquellos que les hicieron pasar a la historia.

He leído Newton, la gravedad en acción y Galileo, el mensajero de las estrellas, pero la colección la completa Darwin, la evolución de la teoría y, en fase de financiación a través de crowfunding, Marie Curie, la actividad del radio (uno de cuyos métodos de apoyo está especialmente pensado para biblioteca y colegios o institutos). 

Así, libros idóneos para la biblioteca escolar o de aula, especialmente indicados para las Ciencias naturales de los primeros cursos de ESO, pero perfectamente legibles por cursos superiores, e incluso, transversalmente, para materias como Historia, matemáticas o ética.

lunes, 9 de junio de 2014

Cosmicómic

Cosmicómic (Amedeo Balbi / Rossano Piccioni, Salamandra, 2014) es un gran ejemplo de texto divulgativo: rigor científico perfectamente amalgamado en un enfoque narrativo apasionante, casi una novela de intriga en la que para llegar al descubrimiento final --la demostración científica del origen del universo en una explosión conocida como Big Bang-- viajamos por múltiples meandros, avances y retrocesos, pistas falsas y aciertos definitivos que configuran el primer paso de todo lo que conocemos.

Apta para los últimos cursos de la ESO y el Bachillerato, no sólo ilustra con claridad el aspecto concreto del origen del universo, sino que muestra en qué consiste la investigación científica, como colaboran unas disciplinas con otras, como muchas veces los fracasos son imprescindibles para el éxito final. Muy recomendable.

«Lo que encontraremos en este ‘Cosmicómic‘ es la historia, que empieza a principios del siglo veinte, de cómo científicos tan conocidos como Hubble o Einstein, y otros mucho menos conocidos para el público general, irán aportando piezas, pruebas de lo que al final constituiría la teoría del Big Bang, la teoría más comúnmente aceptada para el origen del universo. La obra hace justicia a físicos y astrónomos que aportaron mucho a la ciencia y que el público general ha olvidado. Como relato resulta especialmente interesante ver los pormenores de cómo se llegó a descubrir que el universo es muchísimo más grande de lo que se esperaba, cómo se usó el efecto Doppler para calcular la velocidad a la que se alejan los cuerpos celestes entre ellos, cómo se descubrió la radiación residual que daba la pista sobre una explosión primigenia de materia que daría origen al universo. Con una obra sencilla, en la que no veremos ni una triste ecuación, el público podrá entender mucho mejor cómo se llegó a la conclusión de que el universo se originó con el Big Bang y cuáles son las pruebas que fomentan esta afirmación.» #

martes, 3 de junio de 2014

Feynman

Comienzo aclarando que este libro es sólo recomendable para alumnos de bachillerato, y lectores avezados, porque no resulta de lectura sencilla. Pero aquel que se adentre con paciencia en esta biografía del matemático Richar P. Feynman disfrutará mucho y descubrirá una figura apasionante y aprenderá sobre asuntos esenciales del siglo XX y de la ciencia. El guión de Ottaviani reconstruye minuciosamente la vida de un científico atípico, genial en el dominio de su materia, y esencial en algunos de los avances científicos (algunos tan polémicos como la bomba atómico), al tiempo que excéntrico y de una apasionada curiosidad por todo lo mundano. Feynman (Ottaviani y Myrick, Norma, 2012) puede ser una lectura muy interesante para alumnos interesados por la ciencia, tan ilustrativa en su vertiente histórica como motivadora para futuros matemáticos, físicos o químicos.

jueves, 29 de mayo de 2014

El Maravilloso Mago de Oz

El maravilloso mago de Oz, la novela original de L. Frank Baum publicado en 1900, sigue siendo hoy en día un texto legible y aprovechable por adolescentes y adultos. Pero también es, por sus características, un texto perfecto para ser adaptado al cómic, sin perder lo esencial y ganando mucho, pues se explota la vertiente visual de la novela.

Por un lado tenemos El Mago de Oz, la versión con guión de David Chauvel e ilustraciones de Enrique Fernández (Glenat, 2006). El argumento sigue casi al pie de la letra el de Baum y los dibujos son expresivos y efectivos, aunque para mi gusto demasiado angulosos y fríos.

Por otro, El Maravilloso Mago de Oz de Eric Shanower (guión) y Skottie Young (ilustraciones), editado por Panini en la colección Clásicos Marvel y con un dibujo mucho más acorde, a mi modo de ver, al espíritu de la novela, con colores muy cálidos y personajes de formas y gestualidad entrañables. La adaptación, como en el caso de Chauvel, es absolutamente fiel a la novela, manteniendo incluso muchos textos y frases del original.

Así, un modo perfecto para afrontar un clásico de la literatura, especialmente indicado para las asignaturas de lenguas, que pueden trabajar la estructura narrativa, las características del cuento clásico, de la fantasía, el estudio de los personajes y sus arquetipos. También las asignaturas morales, ética o filosofía, podrán aprovechar lo que el mundo de Oz tiene de parábola del mundo real, o sobre qué conforma la inteligencia, el valor o la capacidad de amar.